Sunday, May 10, 2026

JULIETA Y ROMEO EN EL TEATRO REAL (Ballet)

El Teatro Real de Madrid ofrece a los amantes del ballet, Julieta y Romeo, un espectáculo que será interpretado por el Real Ballet de Suecia y que dirige Nicolas Le Riche. El director de coreografía corre a cargo del singular Mats Ek. que llenó el escenario de fantasía y pasión porque, ante todo, hizo triunfar al AMOR, con mayúsculas. Fue Gustavo III de Suecia en 1773 el impulsor del desarrollo de las artes escénicas creando una compañía de ballet para formar talentos y producir obras originales. Su intención era situar a Suecia en el panorama cultural europeo. El proyecto creció rápidamente y en 1786 la compañía ya contaba con 71 bailarines, todo un récord. Por suerte, los asiduos al Teatro Real han disfrutado en estos días del Real Ballet de Suecia para saborear un espectáculo en la más pura versión clásica de Shakespeare. Aunque muchos de los espectadores esperaban que sonara Prokofiev, el nuevo rumbo orquestal con piezas de Tchaikovski superó cualquier expectativa. Podría definirse la obra como de extraordinaria e impecable, tanto en la escenografía como la coreografía y el vestuario, delicado y armonioso, como se demostró en el “andante cantábile” del segundo acto de la Quinta Sinfonía cuando los amantes demuestran su amor bajo el vigor del acompañamiento de la orquesta. Sobre el título elegido, Julieta y Romeo, es toda una declaración de intenciones al invertir el orden de los nombres para realzar la presencia de la protagonista femenina, utilizando un lenguaje atrevido y subversivo, y muy contemporáneo, lo que hace que se mantenga alerta toda la tensión narrativa. El protagonismo, en alza, de la mujer de hoy, impregna a esta Julieta moderna y atrevida, y desesperadamente enamorada. Y si el lenguaje es muy de nuestros tiempos, los gestos son también directos y en ocasiones explícitos. El amor entre Julieta y Romeo es más que evidente y no deja al espectador a la especulación y a la imaginación. La mano de Romeo discurre por la superficie de la piel de Julieta como cuando el sol nos acaricia un instante y al momento desaparece. Todo es sutil. La sublimación del erotismo en escena. Se dice de Mats Ek, que destaca por llevar su vida cotidiana y las emociones más complejas al escenario, alejándose de cualquier estereotipo. Lo que vemos en esta obra son exactamente esos resultados que descubrimos en esta Julieta y Romeo. La música, elemento fundamental, encuentra en Tchaikovski el perfecto hilo conductor. El director israelí Nir Kabaretti ofreció una apoteósica interpretación de diferentes piezas del compositor sobre las que el coreógrafo Ek ha estudiado con un gran acierto. Los aplausos del público sonaron a cada momento. La puesta en escena de Julieta y Romeo junto con el Real Ballet de Suecia se enmarcan en el homenaje a Wiliam Shakespeare lo que constituye uno de los ejes temáticos de la presente temporada. Muchos de los espectadores tendrían en su imaginario la figura de la española Ana Laguna, ya retirada de la escena, esposa y musa de Ek, Se percibe la influencia española y su apasionado carácter en el hacer del coreógrafo. Lo que agradecemos muy profundamente. Un bello espectáculo que permanecerá mucho tiempo en el recuerdo del espectador. Concha Pelayo

Sunday, May 03, 2026

TEATRO REAL - OPERA - LA NOVIA VENDIDA

El Teatro Real ha llevado a escena La novia vendida, una historia entre trágica y cómica que se acerca bastante a lo que entendemos por ópera bufa. La música es de Bedrich Smetana y el Libreto de Karel Sabina. Una puesta en escena sorprende y original donde se mezclan un vestuario de los años cincuenta en la antigua Checoslovaquia y que se podía repetir en cualquier zona rural europea, con una sofisticada puesta en escena, donde un inverosímil y destartalado mobiliario deconstruido pende y se sujeta en el aire, arrebujado entre sí, donde sillas, mesas, puertas o ventanas flotan milagrosamente en el aire sin que se precipite sobre el suelo. De vez en cuando una de esas sillas, a modo de fantasma, se desliza suavemente hasta el firme. Al momento uno de los actores en escena se sienta en ella mientras continua con su relato. Es interesante cómo comparten espacio esos guiños escénicos con la historia que cuentan los protagonistas, un clásico operístico donde el amor, los celos y la traición están servidos, mientras la música de Bedrich Smetana se eleva ante un público extasiado. La novia vendida, se estrenó en Praga en 1870 no apareciendo en España en el Teatro Real hasta el año 1924. En su momento esta ópera se consideró como una gran contribución al desarrollo de la música checa. La historia nos cuenta como la ambición de unos padres por aumentar su estatus pretende que su hija se case con alguien que ella no quiere porque está enamorada de otro hombre, que según sus padres no cumple con sus expectativas. Por suerte, la inteligencia de la novia hace que las cosas se retuerzan y desobedeciendo a sus padres ingenia una treta para salirse con la suya. Mientras todo esto va sucediendo el escenario del teatro se convierte en una fiesta reconocible por cualquier espectador porque lo trasladará a la infancia, sobre todo de los pueblos, donde las comadres perpetran casamientos entre los jóvenes mientras éstos bailan ríen y se divierten. Esta ópera nos lleva a un cúmulo de sentimientos musicales que se prolongan con un carácter sinfónico a lo largo de toda la obra mientras las danzas y los cánticos populares no cesan. La ópera, en tres actos, se desarrolla en medio de una feria en la que la protagonista, la novia Marenka, va a ser presentada a Vasek, el prometido que ha elegido su padre para desposarla. Pero ella ama a Jenik, un joven sin recursos porque al morir su madre, el padre se casó con otra mujer y ésta lo echo de casa. Él sabía, eso sí, que su padre era rico, pero nunca pudo disfrutar de su fortuna. Marenka lo ama sobre todas las cosas y lo que desea es el amor de Jenik y desprecia al dinero y al novio que le ha buscado su padre. En una taberna, está todo el pueblo reunido y Marenka descubre a Vasek, al que sus padres tienen preparado para que sea su esposo; ella, de forma sibilina se le acerca y entabla conversación con él para convencerle de que su boda con Marenka va a ser un fracaso porque no le conviene en absoluto. Consigue convencerlo para que renuncie a esa boda. Kekal, que es el casamentero oficial y protagoniza la mayor parte de la trama, intenta convencer a Jenik para que renuncie a Marenka ofreciéndolo trescientos florines, aunque él nunca renunciará a su amada Marenka. Continúa la historia entre música y danzas mientras una gran lona extendida en el suelo del escenario comienza a izarse lentamente hasta quedar convertida en una preciosa carpa circense. Los artistas hacen sus piruetas y sigue la fiesta de tal manera que Vasek, el prometido para Marenka se enamora de la artista Esmeralda. Pronto la novia Marenka descubrirá que su novio la ha vendido por 300 florines y se entabla una verdadera discusión entre ambos. Él intenta convencerla de que todo ha sido una treta, pero ella no le cree. Al final todo se arregla y se descubre que Jenik es el verdadero heredero de su padre. Los novios se casan y culminarán sus deseos. El casamentero es ridiculizado por todos y los novios vuelven a recuperar su amor. Una historia hermosa y desenfadada muy del agrado del público. FICHA TÉCNICA: Una producción del Teatro Real, en coproducción con la Ópera nacional de Lyon, la Oper Koin y el Théatre Royal de la Monnaie de Bruselas. Dirección musical: Gustavo Gimeno, Dirección del Coro: José Luis Basso. Coro y Orquesta titulares del Teatro Real. Concha Pelayo