Tuesday, April 17, 2018

"CASILLA DE SALIDA "El trotar de Miguel Villarino





Trotamundo, vagabundo, peregrino, nómada. Cualquiera de estos significados caben en la obra de Miguel Villarino, Premio de Pintura BMW con la obra "De camino y los laberintos". Este artista zamorano vuelve a su tierra tras largo tiempo de peregrinaje por el mundo de su imaginación, porque si al caminar se hace camino, el pensar hace obra, hace arte. Y así ha querido presentar en la Galería Espacio 36 estas 24 obras originales que invitan al espectador a indagar en la psique del artista para intentar adivinar hasta donde le conducen sus pasos.
El trotamundo inicia su camino y al tiempo que va dejándose llevar por sus pies, sus ojos irán introduciendo en su interior imágenes, vivencias, sueños...Algunas de estas imágenes, de pronto, le han hecho recordar un sueño infantil, una conversación que mantuvo con su hermano, una clase de matemáticas en su época de estudiante, incluso, puede imaginar una escena erótica mientras, en su devenir, tropieza con el  tronco de un árbol en el que aparece una prominente vulva. El trotamundo deja de ser dueño de sí mismo incluso, de su voluntad, para amasar en el subconsciente una amalgama de imágenes reales e irreales, bellas o demoníacas. Muchos artistas, a principios del siglo XX, dejaron que su imaginación se trasladara al lienzo confiriendo libertad a sus dedos para poner de moda nuevas tendencias que irían descubriendo el cubismo, el surrealismo o el dadaismo. Todo empezó a tener cabida en los espacios de arte porque, de pronto, se descubrió que el subconsciente era tan importante para el artista como el consciente.

Miguel Villarino juega con los colores y con las formas a las que apresa en perfectos cuadrados que nos recuerdan a los múltiples juegos de infancia, pero juega también con la propia dinámica del ser humano hasta hacernos descubrir que el hombre no nació para quedarse quieto sino para vagar de acá para allá desde el mismo instante de su nacimiento porque el ser humano sale del útero materno con fuerza, desplazándose desde el interior de las tinieblas hacia el exterior del ancho mundo para seguir una trayectoria que no le permitirá parar nunca más que hasta su muerte.
Una bellísima exposición que hace que se analice desde la propia psicología del que la mira dejando al margen teorías repletas de tecnicismo. Y es que mirando y observando el arte se puede llegar a conocer aspectos desconocidos hasta para el propio artista. También, observando a los demás y su obra, podemos, hasta conocernos a nosotros mismos. Misión casi imposible. 

Galería Espacio 36 Zamora
Hasta el 18 de abril





Sunday, April 15, 2018

TANGOS EN LA ASOCIACION ZAMORANA DE LA MÚSICA “BELLAS ARTES”



La Asociación Zamorana de la Música sorprendió el pasado viernes a su habitual público ofreciendo un concierto de tangos a cargo del grupo ART TANGO ENSAMBLE. Este grupo está  compuesto por seis músicos y una extraordinaria pareja de baile, todos dirigidos por  Joaquín Palomares, violín concertista, que está en posesión de importantes premios nacionales e internacionales además de haber actuado con las más prestigiosas orquestas del mundo. Su carrera profesional, brillantísima, le hizo ocupar la Cátedra del Conservatorio de Barcelona con 22 años. Fue también  el ganador del Primer Premio en todos los concursos nacionales y laureado en varios internacionales y está considerado como uno de los mejores violinistas españoles.

La profesionalidad de este grupo, de la mano de su director, quedó más que demostrada el pasado viernes en la sala del Centro Cultural la Marina donde los asistentes pudieron disfrutar de la incomparable música de tango y de una pareja de bailarines,  Victoria y David, que se desplazaban por el escenario en perfecta armonía y sincronización mientras iban sonando: El día que me quieras, Volver, Libertango, Las Estaciones Porteñas y así hasta culminar algo más de dos horas que supieron a poco.

El tango tiene algo que nos acerca a nosotros mismos porque nos descubre nuestras fantasías, tal vez nuestros sueños, y porque es capaz de transportarnos lejos, allende los mares, al otro lado del Atlántico. Esas dos horas de buena música de tangos y de baile a mi me llevaron a caminar por las calles de Buenos Aires y a dirigir la mirada a un lado y otro para ver cómo bullía la vida en la famosa Avenida Corrientes, eje principal de la ciudad y de la vida nocturna y bohemia. Y en esa misma avenida fue, precisamente, donde se acuñó el tango, ese ritmo sensual y apasionado en el que los bailarines mueven sus cuerpos y sus piernas en inverosímiles pasos mientras sus rostros casi se respiran sin tocarse. El tango, tal y como se nos mostró el pasado viernes fue como se muestra en muchos lugares de la ciudad de Buenos Aires sorprendiendo al viajero por el Barrio Caminito, colorista y arrabalero, donde en cada restaurante, bar o cafetería, se atrae al viandante con una de estas parejas que bailan tango. La belleza acá y allá, el erotismo a pie de calle. El viernes se trasladó todo ese ambiente al escenario de la Marina. Los ojos atónitos y el alma que se transforma a ritmo de tango.

ART TANGO ENSEMBLE,  este extraordinario grupo, consiguió que volviera de nuevo a la magia de Argentina, a ese Barrio Caminito, al Teatro Colón donde pude presenciar un concierto de tangos a base de violines que subían y bajaban como flechas llevadas por el viento mientras los mejores artistas del país bailaban en el escenario. La imaginación, es muy poderosa, claro, pero, créanme, no hizo falta recurrir a ella porque la realidad fue mucho más poderosa.

Enhorabuena a la Junta Directiva por el acierto.



Sunday, April 08, 2018

"GLORIANA" Nueva ópera en el Teatro Real







Coincidiendo con la World Ópera Forum, el Teatro Real estrena "Gloriana", la historia amarga de Isabel I de Inglaterra durante los últimos años de su reinado, entre 1558 y 1603. 
Isabel I, o Gloriana, fue una dama valiente y ruda a la que gustaban las bromas toscas y secas aunque también era una  sensible e inteligente mujer, muy hábil para los negocios y muy detallista y escrupulosa a la hora de emitir sus informes. Una dama del Renacimiento, para entendernos, cualidades con las que se adornaban las mujeres de la época y que no se conocieron demasiadas aunque, a buen seguro, habría muchas. Y con estos breves apuntes,  el Teatro Real se dispone a presentar al público la historia de Gloriana, la ópera de Benjamin Britten, para introducirnos en el psicología de esta mujer como reina.

Los historiadores nos cuentan que Gloriana se sentía fuertemente atraída por Roberto Deveraus, el conde de Essex, un joven bello y arrogante cuya diferencia de edad entre ambos les traerían no pocas dificultades en su relación. Ella tenía 53 y él menos de 20. La pasión de Gloriana por el joven no le impediría, sin embargo, que firmara su condena a muerte, nobleza obliga, porque el poder y los sentimientos, a veces, no son compatibles. Incluso se hace necesario el prescindir de todo erotismo como ya ocurriera con "Billy Budd".


Isabel I, la reina virgen, como se la conocía, era asunto de estado, lo que la llevó a vivir una vida aislada y obligada a una forzada castidad. Por ello, esta reina del siglo XVI, en el que la sumisión de las esposas era la norma, Gloriana se vería obligada, por un lado, a ejercer su autoridad y por otro se le exigiría obedecer a su esposo. Difícil dilema para reina tan brava y de tan acusada personalidad. Incluso, hasta tuvo que ocultar sus formas femeninas ciñéndose aparatosos corsés. Y así se mostraba a los hombres, como una dama ataviada elegantemente para ejercer su trabajo, con los símbolos de majestad, aunque ninguno de ellos pudiera aspirar a tal magnificencia.


Britten incide en esta imagen, pero intenta averiguar lo que hay detrás de esta mujer, lo que hay de auténtico y de real bajo su apariencia.


Veremos a una mujer encolerizada cuando su marido la traiciona. Y veremos a una mujer que pese a conocer en profundidad el mundo de los hombres y sus flaquezas, ha de someterse a su imperio, lo que le provoca sentimientos de envidia, celos y cólera. Desconfía de todos los que la rodean, incluso de aquellos a los que ama. Sus sentimientos son contradictorios y su personalidad compleja lo que hubiera hecho las delicias de los más avezados psicólogos.

Como asegura, Joan Matabosch, director artístico del Teatro Real, ya era hora de que, lejos de los prejuicios de la época  en la que se representó Gloriana, valoremos en su justa medida lo que supuso esta obra, una de las grandes óperas de Benjamin Britten.

Gloriana se esntrenó el 8 de junio de 1953 en la Real Ópera House de Londres.

Ópera en tres actos
Es una coproducción con la English National Opera la Vlaamse Opera
3 horas de duración
Director Musical Ivor Bolton
Director de escena David McViccer

Wednesday, March 21, 2018

PORTICO DE ZAMORA XVI EDICIÓN / TRIUNFO DE LA MÚSICA ANTIGUA



Se sabe que la música produce emociones muy intensas, que puede tener, incluso, efectos en nuestras funciones cognitivas y promueve la cohesión social.  Se dice que tocar un instrumento podría, incluso, hacer un poco más inteligentes a las personas. De la música, saben mucho los profesionales y muy poco, o nada, los profanos. Sin embargo todos hemos oído hablar de sus efectos en el ser humano, incluso en los animales o en las plantas. Entender los posibles efectos de la práctica musical en el desarrollo de las personas, especialmente durante la infancia, ha llevado a muchos expertos a trabajar sobre ello y a descubrir que tocar un instrumento puede ayudar a desarrollar habilidades y a controlar emociones, incluso, a mejorar las relaciones sociales y potenciarlas. También la música incide para mejorar el  deterioro cognitivo o la pérdida de memoria,  como también el retraso de algunas enfermedades neurodegenerativas.

Por todo lo expuesto, hemos de reconocer que la música cura, que la música ayuda a paliar  enfermedades, que la música es el “ARS CURAE” como reza esta última edición del Pórtico de Zamora 2018 en su presentación. Un bello frasco color ámbar lleno de las mejores esencias. En su interior un violín y un piano y una batuta adosada al mismo para dirigir los instrumentos. Una presentación bellísima además de elegante y llena de simbolismo para establecer ese diálogo entre el Pórtico de Zamora y su público, fiel y entregado, como siempre.

Alberto Martín director del festival, en su presentación, no escatimó elogios para destacar la actitud de un público fiel desde el principio y que gracias a él mantiene este gran acontecimiento musical con el mismo entusiasmo desde su primera edición. La Iglesia de San Cipriano como recinto que acoge los conciertos, hace el resto.

Han sido tres días, 16, 17 y 18 de marzo para seis conciertos extraordinarios en los que sus intérpretes han dado lo mejor de su profesionalidad y carácter.
Han sido tres días intensos también para el público que, en ocasiones, ha tenido que esforzarse para estar a la hora fijada en cada uno de ellos sin demostrar cansancio, más bien al contrario, siempre el entusiasmo, siempre la atención, siempre los calurosos aplausos.

Fue ACADEMIA DEL PIACERE quien abrió el Pórtico, un grupo
de seis integrantes con la soprano Nuria Rial a la cabeza. Este grupo apuesta por la innovación convirtiéndose en los más vanguardistas de la música antigua española. Un repertorio muy  españolista y  teatral de finales del siglo.XVII y principios del XVIII. El concierto se dedicó a la memoria del Maestro López Cobos, recientemente fallecido. El grupo interpretó un repertorio muy bello donde las seguidillas, las xácaras y las folías improvisadas entusiasmaron al público.

El sábado día 17 fueron cuatro conciertos, todo un maratón, que deleitó al público. El primer concierto de la mañana tuvo lugar en la Iglesia de San Ildefonso, templo donde se conservan los restos de San Ildefonso y San Atilano. Daniel Oyarzabal, organista, interpretó un patriótico concierto de naciones “Concierto de las Naciones V” y fueron sonando los himnos de Portugal, Alemania, Inglaterra, Austria, Francia, Holanda e Italia, dejando España en último lugar. El sonido del órgano y las manos de Oyarzabal dejaron patente la profesionalidad de su larga trayectoria, además de su gran sensibilidad. Este organista ha actuado en escenarios como San Petesburgo, Düsseldorf, Tallin, Lyon, así como en diferentes ciudades españolas. Así mismo ha dado conciertos en más de 20 países de todo el mundo. Oyarzabal está en posesión  de numerosos premios nacionales e internacionales. En la actualidad es organista de la Orquesta Nacional de España entre otras como de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

El segundo concierto, ya en la Iglesia de San Cipriano, fue para Fabio Biondi, que interpretó el violín barroco con Fantasías de Telemann comenzando con Giuseppe Tartini y Georg Philipp Telemann  en la primera parte, y con Heinrich Ignaz Franz Biber, en la segunda.  Este violinista nacido en Palermo, expresándose en perfecto castellano, comenzó muy pronto a interesarse por los comienzos de la música barroca  lo que le convierte en un virtuoso del violín, actuando en conjuntos de fama internacional lo que le llevará a especializarse en música barroca con instrumentos originales. Su carrera musical abarca tanto lo universal como el redescubrimiento de compositores durante tres siglos de música. Un concierto limpio, de gran pureza y virtuosismo.

La tarde del día 17 comenzó con  Arias de Haendel. El grupo IL POMO D´ORO y el contratenor Franco Fagioli consiguieron hacer cantar a un público verdaderamente sorprendido y entregado. Fueron 85 minutos de uno de los más bellos cantos donde las violas, el violín, el clave, contrabajo, concertino y violonchelo demostraron precisión, armonía, coordinación y perfecta sincronización en la interpretación. Esta orquesta se fundó en 2012 orientada hacia la ópera aunque comprometida con actuaciones instrumentales. Sus músicos están catalogados como los mejores intérpretes con instrumentos de época.  El contratenor Franco Fagioli, dotado de una prodigiosa voz, es reconocido en el mundo por sus excelentes cualidades como una estrella del barroco. Tiene importantes compromisos para esta temporada en la Scalla de Milan en la Ópera Nacional Holandesa y en las orquestas de Cámara de Basilea y Barroca de Venecia.
  
IN CRUCE es el título del concierto nocturno que ofreció el chelista Asier Polo e Iñaqui Albersi considerados el primero como el mejor chelista nacional  de fama internacional y  el segundo  el mayor especialista clásico del acordeón. Los dos  presentaron un programa  mezcla de  tonalidades extrañas que refuerzan la sensibilidad auditivo- musical desde Bach  hasta Sofía Gubaidulina.. Esta compositora rusa de origen tártaro destaca por la profundidad religiosa de su música. Este grupo contemporáneo es pionero en agrupaciones instrumentales menos habituales como es el caso del acordeón, por otra parte, muy conocido en el centro de Europa. Fue un concierto muy agradable que sirvió para ofrecer nuevas sonoridades  a un público especializado del Pórtico de Zamora

Por último, cerró el XVI Pórtico de Zamora 2018 el gran pianista Chistian Zacharias interpretando a Haydn y Bach con una interpretación impecable, sin sorpresa, perfecta. Todo fluía porque todo estaba en su sitio, incluso cuando el pianista levantaba las manos del piano  y las dejaba caer sobre el teclado medido con precisión el  tiempo necesario. Se podría decir que fue un concierto de alta precisión y de máxima elegancia.  Y así nos lo confirma repasando la historia profesional de este carismático y poético intérprete. Chistian Zacharias es uno de los pianistas más famosos del mundo y uno de los más prestigiosos directores de orquesta. Sus recitales se prodigan por el mundo entero y ha recibido numerosos premios. La temporada 17/18 ha sido nombrado por la Comunidad de Madrid director invitado por tres temporadas en las que los madrileños podrán disfrutar de su gran profesionalidad y maestría. Son innumerables las nominaciones, premios, distinciones que ha recibido este artista a través de sus años de profesión. Premios que recorren todos los rincones del mundo.

Un año más, el Pórtico de Zamora se ha desarrollado con una gran afluencia de público, tanto de zamoranos como de los amantes del  Pórtico llegados allende nuestras fronteras. La calidad de los intérpretes y la profesionalidad de la organización con su director a la cabeza es garantía de éxito.


Monday, March 12, 2018

ASOCIACIÓN ZAMORANA DE LA MÚSICA-Paula Ríos- Recital de piano

Organizado por la Asociación Zamorana de la Música, la Biblioteca Pública de Zamora acogió el pasado día 9 un recital de piano a cargo de Paula Ríos donde interpretó a Chopin, Solér, Albéniz y Debussy.

A veces, los dedos hacen juegos malabares, piruetas inverosímiles, ante el asombro de quienes los contemplan. En esta ocasión los dedos de Paula sobre el teclado -negro sobre blanco- en un alarde de magia y virtuosismo, saltaron y se contorsionaron con decisión. 
Se adivina, en esta intérprete, horas y horas de trabajo inclinada sobre el piano, los ojos sobre la partitura, el semblante en evolución y  su cuerpo entero entregado según van sonando las notas.

Pero demos un salto en el tiempo y trasladémonos a Valldemossa, el último rincón de Chopin, allí, frente al mar mediterráneo, entre un bosque de olivos milenarios. Y fijémonos en esos olivos, en sus troncos retorcidos como dedos engarzados, unos sobre otros. Así imagino a Chopin cuando componía sus preludios o sus nocturnos, cerrando los ojos y dibujando con sus dedos, -negro sobre blanco- aquellas figuras, aquellas cortezas de siglos sobre el troncos de los árboles. Y así iría surgiendo la mejor de la música, en medio de un sugerente entorno donde la calma y el rumor del mar, allá a lo lejos, llenaban los días del gran compositor polaco.

A Paula Ríos la avala su profesionalidad producto de sus intensos estudios que finaliza con Premio Extraordinario en el Conservatorio de Vigo. Más adelante amplia su formación  en la Musik-Akademie der Stadt Basel (Suiza) donde recibe el Diploma de Concierto y completa sus estudios como solista. Estudia Música de Cámara con Gérard Wyss, Ivan Monighetti y Rainer Schmidt y Dirección con Hans-Martin Linde en la Schola Cantorum Basiliensis. Y además de esa profesionalidad y técnica, Paula demuestra su gran sensibilidad para interpretar a los diferentes compositores a los que, parece,  les haya extraído, incluso, su personalidad. Diríamos que Paula además de ser una virtuosa del piano, también está dotada de una notable psicología natural cuando interpreta a sus músicos.

Su profesionalidad y técnica están más que demostradas pero además, Paula Ríos se entrega en cada pieza que interpreta como si le fuera la vida en ello. Así pudimos verla ante el piano, entre el placer que le produce su propia interpretación y al mismo tiempo la tensión psíquica a la que somete a su propia figura. Unas manos que se deslizan sobre el teclado, multiplicándose, saltando a gran velocidad, cruzando los dedos unos sobre otros.  
No es exagerado el título de su nuevo disco, "Cantar con los dedos" que pronto llevará a Paris y Londres. 

Y así iría fraguándose el carisma de esta mujer excepcional, entre las horas y el esfuerzo que suponen tantas clases magistrales con los mejores profesionales de Europa.

Desde aquí le auguramos un gran éxito.

Friday, March 02, 2018

"AIDA" Y HOMENAJE A PEDRO LAVIRGEN EN EL TEATRO REAL DE MADRID


Pedro Lavirgen, entre Nicola Luisotti y Hugo de Ana,  Director musical  y director de escena




Con motivo del bicentenario de la fundación del Teatro Real y los veinte de su reapertura, el teatro recupera Aida, una de las producciones más emblemáticas de Verdi. Se estrenó en 1998 siendo director de escena Hugo de Ana. El director ofrecerá algunas modificaciones y una versión actualizada en la producción. Esta ópera es una coproducción con el Teatro Municipal de Chile y la Lyric Ópera de Chicago.

En esta ocasión el Teatro Real dedica esta ópera al tenor Pedro Lavirgen, intérprete del papel de Radamés.
El Teatro Real, cuidadoso con todos sus artistas, no deja pasar la oportunidad de homenajear al tenor español Pedro Lavirgen, que no pudo interpretar en el Real a los personajes como Radamés de Aida, con el que debutó en la Scala de Milán, porque su brillante carrera coincidía con el periodo  en que el teatro era sala de conciertos y las óperas se representaban en el Teatro de la Zarzuela.

Se ofrecerán diferentes actos culturales paralelos donde se incluirán cursos, exposiciones, coloquios y conferencias. También talleres para niños. 

Aida se estrenó por primera vez en El Cairo, en 1871 cuando Verdi contaba 60 años y ya tenía 25 óperas en su haber. Sin embargo la carrera de Verdi duraría 20 años más.

Esta ópera conjuga el trasfondo sociopolítico, los tríos amorosos, las dictaduras, la indiferencia de los gobernantes, los problemas de los oprimidos, los celos, la soledad, el amor; ingredientes imprescindibles para que se pueda armar y representar una ópera de la magnitud de Aida. Teniendo en cuenta todas estas premisas y el contexto geográfico donde se desarrolla, con el imperio egipcio, los esclavos, los faraones, las sacerdotisas, los ritos, los prisioneros, etcétera, el espectador sabrá valorar las dificultades escénicas que llevan consigo Aida.

Una inmensa pirámide, poderosa, llena de simbolismo, nos sugiere la fuerza del Poder político y religioso, que se contrapone con el paisaje desértico por donde pululan los personajes.
En Aida abunda lo grandioso y lo íntimo;  los enfrentamientos con sangre entre egipcios y etíopes mientras el amor de Radamés por la esclava Aida supera a los conflictos entre ambos pueblos. "Un amor tan sólido como el muro que impide su consumación".

El Teatro Real ha querido rendir homenaje a su propia tradición, rescatando de sus almacenes parte de la escenografía de la producción de 1998 que tanta admiración levantó en su momento, y que durante mucho tiempo fue imposible reponer por sus complejos requerimientos técnicos y humanos. 

En escena veremos casi 300 artistas entre solistas, coros, bailarines, actores y orquesta. Así vuelve Aida al Teatro Real, para reunir a grandes intérpretes y dar a la obra de Verdi dimensión universal.

Ópera en cuatro actos.
Libreto: Antonio Ghislanzoni
Basado en el argumento de Auguste Mariete y Camile du Loche
Duración 2 horas 50 minutos
Representaciones, días: 7,8,9,10,11,13,14,15,16,17,19,20,21,22,23,24 y 25 de marzo.


Monday, February 26, 2018

MUSEO THYSSEN: SOROLLA Y LA MODA








El mundo femenino del pintor valenciano Sorolla queda reflejado en esta muestra que el Museo Thyssen exhibe estos días, conjuntamente con las salas del Museo Sorolla. Son retratos que el pintor realizó entre los años 1890 y 1920.
Sorolla fue un artista privilegiado pues casi desde sus inicios fue requerido por las familias más influyentes y con mayor poder económico para encargarle sus trabajos. Su esposa Clotilde, una mujer de gran belleza y elegancia le sirvió como musa y la pintó en numerosas ocasiones vestida con hermosos vestidos y complementos. Estas obras le servirían a Sorolla como carta de presentación para atraer a una clientela que las podrá ver tanto en sus exposiciones como en su casa taller.
Sorolla además de gran artista, o tal vez por serlo, estaba siempre atento a la moda, a los diferentes cambios sociales. Así cuando pintaba trajes abundaba en detalles minuciosos, atendiendo a los bordados, a los pliegues, al tejido; detalles que captaba a la perfección. Lo mismo que ocurría con las joyas, con las plumas de los sombreros, con cualquier objeto o complemento. Sin duda, Sorolla tenía una gran sensibilidad.
Pronto se acostumbraría a frecuentar los ambientes más selectos pues sus trabajos eran requeridos, tanto por la burguesía y aristocracia como por la propia realeza española. Prueba de ello son los retratos que se muestran en la exposición del Rey Alfonso XIII o de la Reina Victoria Eugenia. 
Parece que se sintió muy bien tratado en estos ambientes pues lo deja escrito, incluso, en un fragmento de una carta que escribe a su esposa. También, en sus viajes a los Estados Unidos pintó a diferentes personalidades norteamericanas y como consecuencia supo captar aspectos de la sociedad americana porque tenía la habilidad de ver, no sólo lo que se le mostraba sino el alma de los personajes.
Otro aspecto destacado de su pintura es el mar, las olas, la luz, los vestidos ligeros que hay que vestir en tiempo de estío cuando la luz es tan intensa que todo lo destaca. Un maestro de los reflejos del agua sobre los cuerpos, de la luz sobre la espuma de las olas. 

Y al lado de estos retratos, vestidos de aquella época, la mayoría femeninos y algunos de hombre, conservados perfectamente. Los tules, las gasas, los brocados, los bordados. Los zapatos a juego, los sombreros, joyas. Una colección recopilada de diferentes museos como el de Artes Decorativas de Paris, el Museo del Traje de Madrid, el Museo del Ejército o del Museo de Londres. Todos ellos de gran belleza y elegancia.

La muestra se podrá ver hasta el 27 de mayo.

ARC0 2018



















Allí, en el lugar de los hechos, la blanca pared, ya sin la obra censurada, y Cristina Pardo, la de la Sexta, en el suelo; el cámara a su lado captando imágenes de la pared mientras la gente pasaba mirando sorprendida. El cuerpo del delito ya no estaba allí pero, curiosamente, es lo primero que se ve nada más entrar en el recinto del arte.
Hay que seguir el camino, hay que mirar para ver, para captar, para entender. El arte contemporáneo no es la belleza a la que las gentes del siglo XIX acostumbraban a ver. Aquellos artistas institucionales que hacían trabajos por encargo de los Reyes para pintar sus figuras, a sus bellas esposas,  rodeadas de lujos, en palacios, vestidos elegantemente y mirando con displicencia al respetable...no, de todo aquello no se va a ver a ARCO. Aquí se viene un poco a crisparse, si cabe, un poco más. Un poco más de lo que ya estamos, muy crispados. Aquí se viene dispuesto para hacer, incluso, un estudio sociológico entre lo que nos quiere decir el artista y lo que vemos nosotros. El arte contemporáneo tiene mucho de crítica social y es muy bueno que ocurra eso porque  propicia el debate, y tras el debate, la polémica, el cambio, la evolución.

Sigamos caminando, alejémonos del cuerpo del delito y dejemos a Cristina que haga su crónica. Después ya la veremos en los medios donde ella aparece. 

Nos fijamos en unas bandejas de aluminio de las que se usan para introducir en el horno. Las vemos colocadas sobre la pared, a modo de rocódromo. Vemos también un manta vieja y doblada sujetando parte de un radiador. Varios cinturones de caballero anudados y entrelazados simulando una alfombra. Dos cabezas de toreros a las que les han colocado dos candelabros a modo de cuernos. Vemos una serie de cabezas decapitadas, horrendas, sobre una superficie lisa. Todo muy evocador. Ah, un tanga femenino con prominente vulva con dos coletas a lo Pipi Calzaslargas. Una bañera vieja, con agua, de esas que vemos en los puntos limpios, o peor aún, en una finca de pueblo que la conservan para recoger agua de lluvia. Todo muy sugerente,  que va dejando en el espectador una especie de no saber qué decir ni qué pensar, pero uno descubre con todo esto que los artistas están siempre atentos a lo que acontece. Imágenes de la guerra de Siria, fotografías de ciudades destrozadas, figuras de hombres, esculturas macabras, retorcidas unas sobre otras, rostros de dolor. Las imágenes nos llevan a pasadas guerras a atrocidades que creíamos estaban obsoletas. Vemos imágenes de rostros amordazados con hilos que los rodean fuertemente, maltratados por la vida, como esas recortes de prensa, obituarios, de mujeres valientes como Irena Sender, que salvó 2500 niños judíos en Varsovia. Nos llama la atención este artista porque muestra la noticia de esas mujeres  heroicas, pixelado el resto de la página. 

Lo que vemos en ARCO puede gustar o no gustar, puede sorprender y dejarnos fríos. Pero lo que no se puede negar es que el arte, todo tipo de arte, es el espejo donde la sociedad se refleja. Y la sociedad, tal y como la vemos, es injusta y los artistas dan fe de ello. Nos guste o no, repito.

También, los paseantes, anónimos, o no tanto, y conocidos, como Joaquín Torres, abrigo ceñido a cuadros, actores y periodistas (estrellonas) como Cristina Pardo, sentada en el suelo, afanada en su móvil. Interesante el modelaje del personal: zapatos, sombreros, fulares, encajes sobre medias de lana. Gran estilismo muy estilo Arco, claro. Al respecto me decía mi amiga Mirjana que en Arco se ve gente que no se ve por ninguna parte.¿¿¿:::???

Mi pregunta, tras recorrer los dos pabellones donde se instalan las distintas galerías siempre es la misma: ¿Qué criterios se manejan para definir  una obra de arte de otra que no lo es? ¿Qué importancia tiene la estética, la belleza en esta comprometida labor?

No faltan nuca los clásicos, los históricos de la feria como Genovés, Chillida, Miró y otros. Como tampoco faltan personajes, ya integrados en la propia feria como Juana de Iaizpuro, como una obra de arte más, como Helga de Alvear. 

Sigamos en nuestro recorrido. Eduardo Arroyo nos habla de las moscas que aporreaba su abuela y nos sumerge en un creativo diálogo con ellas, con las moscas. Quién no ha tenido una abuela que mataba moscas, allá en el corral de su casa del pueblo. Las moscas han formado parte de nuestra vida, de nuestra imaginación. Contemplando la obra de Eduardo Arroyo me acordé de una pobre mosca que fue descuartizada por un sobrino mío de seis o siete años mientras yo lo observaba entre fascinada y horrorizada. En escena los dedos del niño aprisionando a la mosca. Primero le arranca una pata, después otra y otra mientras la mosca se agitaba de dolor, supongo. Después le arranca un ala y a continuación la otra. La mosca iba moviendo las partes del cuerpo que le iban quedando. Al final, el niño le arrancó la cabeza. La mosca dejó de moverse. Dice el niño: "no se mueve", claro, la has matado, le respondí. "Pues qué delicada" . Esa fue su respuesta. Pese a que han pasado muchísimos años de aquello, nunca olvidaré aquél descuartizamiento. Como tampoco olvidaré aquella respuesta lapidaria, feroz y sin compasión. 

El arte, hoy no tiene compasión y se nos muestra tal cual, con la misma filosofía que aplicó el niño con la mosca.

Los artistas ven y  dan fe de lo que ven.